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Miembro Fundador de Bonoterapia

"Guía para una Salud Integral"

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Páginas dedicadas a Alesandra y Max.
Ambos nacid@s en casa y criad@s con ternura, dedicación y mucha paciencia

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Crítica al libro "Duérmete, niño" del Dr. Estivill

Desde la Asociación Primal, queremos denunciar públicamente el libro "Duérmete, niño" del Dr. Eduard Estivill, porque está contribuyendo muy negativamente a confundir a cientos de miles de padres desesperados que han encontrado en este libro una solución a sus problemas de sueño.

El Dr. Estivill ha logrado convencer a muchos padres de que la aplicación de su método es “por el bien del niñ@”, algo que tranquiliza a los padres, los ayuda a dormir, y los hace más insensibles a las necesidades de su bebé.

El autor da a entender que el niñ@ “necesita” que los padres se comporten así con él (por su propio bien, por supuesto), y parte de la premisa de que los bebés necesitan "aprender" a dormir, como si los bebés no supieran dormir. Lo que no saben es dormir cuando sus padres “necesitan” que duerman o cuando están luchando para que se atiendan sus necesidades primarias.

Con el método Estivill (que es una copia más o menos sofisticada de los métodos de crianza conductistas tipo Feber - métodos inspirados en dicho autor), el bebé no se duerme, sino que se adormece para intentar reprimir la catastrófica realidad de estar bajo el cuidado de unos padres tan poco sensibles a sus necesidades básicas; y se adormece también para intentar evitar "perder el sueño” y perder la esperanza de que algún día sus necesidades primarias vayan a ser satisfechas.

La aplicación del método del Dr. Estivill es seguramente efectiva en muchos casos, pero ¿a cambio de qué? A cambio de producir serios trastornos emocionales al niñ@-bebé y, en algunos casos, a cambio de hacer también peligrar su integridad física.

Sin embargo, esta alarmante posibilidad no es sino la dramática punta de un iceberg que esconde una represión sutil y sistemática de las necesidades primarias del niñ@-bebé, en un intento por conseguir que el niñ@-bebé "aprenda" a dormir solo desde muy pequeñ@.

Muchos de los padres que siguen el método como si fuera su nueva religión no tardarán mucho tiempo en comprobar los daños psicológicos causados por este método de "adoctrinamiento" conductista que, entre otras cosas, parece dar a entender que el niñ@-bebé es un ser manipulador por naturaleza.

En el libro, el autor afirma cosas evidentes y aporta datos interesantes, pero los consejos mas importantes son verdaderamente perjudiciales, y están adornados de una aparente sabiduría científica que enmascara con éxito su ignorancia.

El libro del Dr. Estivill debería de titularse más bien "Cómo criar a un bebé neurótico y pensar que lo estás haciendo bien".

La incomprensión del autor de las necesidades primarias de los bebés es alarmante (especialmente el capítulo IV), y algunos comentarios podrían resultar entretenidos y chistosos si el método no fuera tan dramáticamente perjudicial para el niñ@-bebé.

En cualquier caso, los "chistosos" comentarios para intentar hacer la lectura del libro amena deberían de sonar ridículos y patéticos a cualquier madre/padre mínimamente sensible.

El método del Dr. Estivill no sólo no ayuda a los padres a satisfacer la necesidad del bebé de compañía, contacto físico y seguridad (durante el día y la noche), sino que las convierte en carencias crónicas. El bebé deja de quejarse (llorar, patalear, gritar,...) porque deja de sentir esas necesidades primarias, o más bien decide bloquear la sensación de su necesidad e intenta sustituirla con alguna necesidad simbólica.

Pero el bebé no puede hacer desaparecer una necesidad primaria (ya que estamos hablando de necesidades esenciales, vitales o básicas), tan solo puede "adormecer" una parte de su ser (una especie de muerte parcial invisible que pasa desapercibida a la mayoría de los adultos).

Este "adormecimiento" es una maniobra instintiva del organismo para sobrevivir. De lo contrario, podría llevar al bebé incluso a su propia muerte "física".

El Dr. Estivill muestra claramente su “miopía emocional” con frases como estas, extraídas del capítulo 4º de su libro:

“...no dudéis que vuestro “corazoncito” flaqueará cuando oigáis llorar a vuestro hijo...”

“...lo más probable es que en ese momento esté llorando a moco tendido... Ni caso. Seguid hablando como si nada...”

“...Es ahora cuando papá y mamá han de mostrar su verdadera fortaleza. No deberán pensar en Juanito, que alza sus bracitos con cara de morirse de pena...”

“...lo lógico es que llore, grite, vomite, patalee, diga “sed”, “hambre”, “pupa”, “no te quiero”... lo que sea con tal de conseguir que os dobleguéis, pero ni os inmutéis ... Y si os cuesta mucho, pensad que lo estáis haciendo por su salud y la de toda la familia...”

”...porque es Juanito quien se ha de adaptar a vosotros y no vosotros a él...”

Con estas líneas sacadas de contexto, no pretendo cuestionar las buenas intenciones del autor, sino reflejar fielmente su obsesión por dominar al bebé hasta que se acostumbre a dormir solo.

Uno de los argumentos más frecuentes utilizados por quienes apoyan los métodos tipo Estivill tiene que ver con el riesgo de aplastamiento o asfixia del bebé al dormir con sus padres, lo cual ha sido relacionado de forma incorrecta con lo que se conoce como "muerte súbita".

Para acallar una parte de esos argumentos, incluimos el siguiente recuadro explicativo:

La Muerte Súbita
Los casos de "muerte súbita", que suceden a bebés médicamente sanos, casi siempre se producen cuando el bebé duerme solo en su cuna (y generalmente en su propia habitación), y los científicos aún no han encontrado ninguna explicación razonable. 
Según "The Foundation for the Study of Infant Deaths" (la fundación para el estudio de la muerte súbita), la mayoría de los fallecimientos se producen en la cuna y durante el invierno. Aunque casi siempre se achaca la muerte a la asfixia, se sabe que la asfixia no es la causa más frecuente.
En los casos de "muerte súbita" de bebés que duermen con sus padres, estos suelen producirse en hogares cuyos padres tienen problemas de alcoholismo, drogodependencia o son excesivamente obesos. 
Por lo tanto, en un hogar cuyos padres no sufran ninguno de estos problemas es más seguro para el bebé dormir en la cama con sus padres que dormir solo.


Se sabe también que el nivel de mortandad "sin causa aparente" de los bebés en los hospicios ha sido siempre muy superior al de los bebés que viven con sus padres. Esto no es una coincidencia, sino que es un reflejo directo de la falta de contacto físico (durante el día y la noche), la soledad y la inseguridad emocional.

Los trastornos del sueño, al igual que otros problemas del niñ@-bebé, no pueden ser tratados como procesos independientes, sino como parte integral de toda una forma de sentir; y esto no se puede comprender sin una visión global de las necesidades primarias del niñ@-bebé y la satisfacción de las mismas.

Las experiencias de los bebés durante sus primeros meses y años de vida son fundamentales para su felicidad futura. Si no conseguimos que nuestros hij@s se sientan amados durante la temprana infancia, pasarán el resto de su infancia en una agonía invisible, y el resto de sus vidas buscando, sin saberlo, el amor y la comprensión que nunca tuvieron cuando eran más pequeñ@s.

Ángel Álvarez 
(Presidente/Fundador de la Asociación Primal)
E-mail: email angel

Comentarios Adicionales

..... Y ¿cuando un bebé se despierta cada hora todas las noches?

Un bebé que no sufre ningún problema médico, pero se despierta cada hora por la noche sufre un problema de estrés. (Si lo hace cada 20 minutos es preocupante).

¿A qué es debido el estrés de los bebés?

El estrés de los bebés se produce por la insatisfacción de una de sus necesidades primarias (contacto físico insuficiente, hambre, etc.) o por una experiencia traumática aún sin resolver, como por ejemplo un parto traumático o la separación de la madre al nacer.

Por lo tanto, los padres deberíamos ser conscientes, en primer lugar, de las carencias primarias que sufre nuestro bebé para intentar corregirlas y evitar así que siga sufriendo y acumulando más estrés en su organismo.

En segundo lugar, los padres necesitamos permitir la descarga físico-emocional del estrés acumulado. El llanto y las rabietas son las principales formas de descarga de dicho estrés acumulado.
En los casos en que se ha reprimido el llanto del bebé sistemáticamente puede ser necesario "facilitar" la descarga del estrés acumulado. Esto NO significa forzar al bebé a llorar, sino intentar crear una atmósfera de seguridad emocional en donde el bebé pueda conectar con su malestar para descargar gradualmente su carga emocional negativa.

En el proceso, el bebé va resolviendo y liberando su dolor acumulado en forma de estrés; liberándolo no sólo emocionalmente, sino también fisiológicamente, mediante la eliminación de sustancias químicas relacionadas, a través de las lágrimas, el sudor, etc.

En cualquier caso, es necesario dejar muy claro que un bebé NUNCA debería llorar solo, sino en los brazos de la madre/padre, y acompañado de su atenta mirada y su comprensión incondicional.

Los padres que comprenden la necesidad de este proceso de descarga, verán en poco tiempo que su bebé empieza a dormir mejor. Por decirlo de alguna forma, el bebé deja de llevar su lucha interna (su lucha por descargar las experiencias "negativas") al estado de conciencia del sueño, y puede dormir y descansar.

Además, la expresión de los sentimientos no es sólo una descarga físico-emocional que ayuda a relajarse al bebé, sino también una necesidad vital del bebé. Un bebé que puede expresar sus emociones libremente se siente amado porque se aceptan todas sus formas de expresión (y no sólo cuando sonríe y "se porta bien") y esto es en sí mismo esencial para su bienestar y tranquilidad.

La clave del sueño está en comprender por qué está tenso un bebé y cómo podemos ayudarle a estar más relajado. Si comprendemos que todo ello está directamente relacionado con el amor, y que el amor está íntimamente relacionado con la satisfacción de las necesidades primarias, habremos dado un gran paso. Si además comprendemos que un bebé que recibe todo el amor que necesita en el presente puede estar aún reaccionando a la falta de amor en el pasado (o a un suceso traumático), empezaremos a tener una visión clara del problema. Si por último, dedicamos tiempo a recordar y "sentir" nuestra propia infancia para comprenderla mejor, nuestra visión empezará a ser lúcida.

Estamos tan desconectados de nuestras propias vivencias cuando éramos bebés que nos es muy difícil comprender la intensidad de las necesidades primarias de nuestros propios bebés. Muchos desearíamos que nuestros bebés fueran más "buenos" y necesitaran menos de lo que necesitan para así hacernos la vida más fácil. Pero los bebés no pueden necesitar menos de lo que necesitan, y cuando sus necesidades no son satisfechas no pueden evitar sufrir. Si además no les permitimos dar salida a su dolor a través del llanto, las rabietas y las "quejas" les haremos la vida muy difícil.

Criar a un bebé no es una tarea fácil, y además de la comprensión necesaria, los padres necesitamos mucho tiempo y paciencia para poder ofrecerle la atención y la dedicación que necesita.

No deberíamos tratar el sueño como un proceso independiente, sino como parte integral de toda una forma de sentir del bebé; y esto no se puede comprender sin una visión global de las necesidades básicas del bebé y la satisfacción de las mismas.

Ángel Álvarez 
(Presidente/Fundador de la Asociación Primal)
E-mail: email angel

 
 
 
 
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