¿Es ciencia toda la ciencia oficial?

¿Te has preguntado alguna vez si todo lo que crees conocer es cierto?

 

La estructura de poder ha utilizado dogmas religiosos durante miles de años para justificar ciertos privilegios, hasta que, hace tan solo unos siglos, la ciencia empezó a cuestionarlos y desmontarlos.

Pero ¿es realmente ciencia toda la ciencia oficial?

Los dogmas religiosos se han ido desbaneciendo poco a poco, pero en su lugar hemos abrazado el sistema de creencias más sofisticado de la historia escrita. Un sistema lleno de propaganda pseudocientífica repetitiva, maquillado con creencias y dogmas científicos que nadie cuestiona.

La gente va descubriendo que hay mucha manipulación y corrupción en la política… que los bancos centrales son bancos privados que crean dinero de la nada y nos cobran interés por ello… que las farmacéuticas nos ocultan la cura de las enfermedades y censuran las soluciones naturales porque no son negocio, ya que no se pueden patentar… que los periodistas y tertulianos que distorsionan la verdad para servir a poderosos intereses tienen más posibilidades de ser reconocidos… En definitiva, que el marketing y la propaganda mueven una parte importante de nuestra vida, incluida la ciencia oficial, como un gran negocio de compra-venta, sin preguntarse la integridad y el sentido de todo ello.

Pero el engaño va más allá de lo que nunca hubieras imaginado, y desvelar el truco de magia en el que estamos inmersos es más difícil de lo que parece.

¿Por qué? Porque, como decía Mark Twain, «es más fácil engañar a alguien que convencerlo de que ha sido engañado»… Y cuando el gran engaño establecido obsequia a sus sirvientes con abundancia económica o un inmenso poder, hay demasiadas fuerzas interesadas en mantenerlo.

Además, una vez que el sistema de creencias pseudocientíficas se instala en nuestras mentes a fuerza de repeticiones, y consigue un determinado momentum, la inercia social lo consolida y resulta muy difícil salirse de la hipnosis colectiva y atravesar la burbuja mental. En este sentido, la realidad supera con creces cualquier novela de ciencia ficción.

¿Te atreverías a indagar en el engaño más grande que hubieras podido sospechar?

¿A cuestionar creencias establecidas aún a riesgo de ser ridiculizado e incluso insultado?

No se trata de ir muy alto o profundo para conectar con el mundo espiritual. Se trata de algo más cercano y sencillo, desvelar la realidad que está delante de nuestros ojos y nuestros sentidos.

Angel Primal

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