Confieso

Mensaje desde el Caribe …
¿Por qué he salido de España un tiempo?

Hace unos días, se cumplió un año desde la primera Constelación Familiar Covid-19.
En ella pudimos ver que el Covid-19 no tenía nada que ver con lo que estaba sucediendo, y que la hipnosis colectiva de esta plandemia, orquestada por los grandes medios de comunicación, iba a ser mucho más larga de lo esperado: ConstelacionesFamiliares.es/covid19

Mi Record de Mascarilla
Hace unas semanas, renovando mi pasaporte, superé mi marca personal de uso continuo de mascarilla: Más de 3 minutos con el «bozal» tapando boca y nariz. Era la única opción razonable cuando estás rodeado de policías obligados a ponersela todo el tiempo.

CONFIESO que, desde el inicio de esta plandemia, nunca he llevado mascarilla por la calle, y que he tenido la suerte de no haber sido increpado por nadie. Tampoco he visto miradas «amenazantes», aunque quizás no me haya fijado lo suficiente.

CONFIESO que, en ocasiones, he tapado mi nariz y mi boca al entrar en los supermercados, pero una vez dentro, he puesto la mascariila en la barbilla o cubriendo la boca para no llamar la atención… y a la salida del super, siempre por debajo de la nariz. Cuando la persona de la caja me pedía que tapara mi nariz, le respondía que estaba exento, y no hacía falta dar más explicaciones. En una ocasión, el cajero me pidió ver algún certificado medico, y yo le pregunté si era policía y si no sabía que los datos médicos son privados. Aunque no tengo ningún documento médico que me exima de tener que llevar la mascarilla, entiendo que nadie puede acceder a tus datos médicos sin una orden judicial.

CONFIESO que desde el inicio de los controles, he viajado en coche por media España, al menos una docena de veces, sin cumplir con ninguna de las restricciones, tanto en la cuarentena general de la primavera del 2020 como durante los cierres perimetrales posteriores, y nunca he llevado un justificante. Que yo sepa, el derecho a moverse libremente por territorio español está amparado por la Constitución Española y solo puede ser abolido bajo el «estado de sitio o de excepción«.

CONFIESO que la mitad de las veces que he viajado en transporte publico, autobuses, trenes e incluso aviones, solo cubría la nariz y la boca a la entrada, y cuando era requerido ponerla o cubrir la nariz, respondía que estaba excepto. La única situación comprometida sucedió viajando en avión, cuando la azafata me comunicó que el comandante requería ver mi certificado médico o tomarían medidas. Mis respuesta fue que las tomaran y todo se quedó en nada, aunque un poco antes de aterrizar le comuniqué a la azafata que iba a cubrir solamente la boca para no llamar la atención, algo que me agradeció muy atentamente.

Pero andar por la calle rodeado del 99,9% de gente con mascarilla es subrealista y un poco deprimente… y tener que estar alerta para defender mis derechos, resulta agotador.

Ver a tanta gente hipnotizada por los mensajes repetitivos de las TV es cansino. Ya no hay periodismo, tan solo propaganda orquestada al más alto nivel por la Gestapo Farmacéutica y el cartel de la OMS.

Lo más incomprensible es que casi nadie investiga las cifras reales de esta supuesta pandemia. Así por ejemplo, poca gente sabe que la OMS admite que no hay evidencias científicas que demuestren la eficacia de las mascarillas, o que en el 2020, el supuesto año de la pandemia, murieron en España menos personas que la media de los años anteriores. Otro dato desconocido por la masa es que la prueba PCR no sirve para detectar cargas virales, dicho por el propio creador del test PCR y premio Nobel, el señor Mullis. (Extraña coincidencia que haya muerto justo antes de la Plandemia, en el año 2019). Además, un test PCR a más de 40 ciclos podría dar un 90% de falsos positivos, mientras que a 20 ciclos daría casi todo negativo. ¿Alguien ha preguntado por los ciclos de su test PCR?
Lo más sorprendente de esta hipnosis coletiva es cuando descubres que el virus causante del Covid-19 nunca ha sido aislado, es decir, no está científicamente demostrado que exista y menos aún que sea la causa de tantas muertes.
Como último dato a destacar, en el 2020 ha habido muchas menos muertes por cáncer, ataques cardíacos, etc. La razón es que se han etiquetado como muertes por Covid-19 sin hacer ninguna autopsia. Quizás la insensated reinante nos lleve a concluir que el Covid19 es un antídoto contra las enfermedades modernas 😉

Lo cierto es que durante todos estos meses me he sentido viviendo en una película de zombis sin que nadie me preguntara si quería hacer el papel de desenmascarado. Tampoco ha ayudado ver a toda la gente consciente de este macro-engaño jugar al juego de la mascarilla para evitar problemas, mientras que aquellos que decidimos no participar en el juego de sumisión nos sentimos solos ante la masa hipnotizada.

No obstante, aunque el 99% llevara mascarilla por la calle en España, no era realmente obligatorio, ya que la ley te obligaba solo a mantener la distancia de seguridad. Pero ahora, con la aprovación de nuevas leyes y normativas, se pretende obligar a todos los españoles a ir con mascarilla por la calle, sin excepciones.

En cuanto a la PCR, confieso que nunca he hecho dicho test ni pienso hacerlo. Hace un par de semanas, viajé en avión a Canarias y ,al llegar al aeropuerto, me encontré con que todos los pasajeros llevaban su test PCR y que era obligatorio llevarlo. Como no lo tenía, tuve que decir que no la encontraba (omití decir que no lo encontraba porque no lo tenía). Afortunadamente, me dejaron entrar después de tomar los datos de mi DNI y comunicarme que debía hacer la prueba PCR antes de 72 horas, algo que nunca hice. La prueba PCR no demuestra nada, pero es un paso más para someter a la población y acostumbrarla a obedecer. Nos tratan como niños y obedecemos como niños temerosos de la autoridad.

Ya ha transcurrido un año desde la primera Constelacion Covid19 y de mis primeros videos en YouTube, algunos de los cuales fueron censurados y están ahora publicados en Minds, una plataforma «sin censura».
En el video censurado «El Dinero Mueve El Mundo» tan sólo comento que el fin último de esta plandemia es hundir la economía mundial para justificar el reseteo del sistema financiero, y limitar aún más nuestras libertades.

Ya me toca desconectar un tiempo de toda esta locura y vivir en otro país donde el nivel de la hipnosis colectiva sea menos sofocante.

Estamos ante el mayor engaño médico del siglo, y hay sombrías fuerzas que quieren convertir el planeta en un campo de concentración al servicio de la gran industria farmacéutica y la 5G, mientras la élite financiera mundial maneja los hilos.

Con el tiempo, este montaje se derrumbará como un castillo de naipes, pero llevará 2 o 3 años de sudor y lágrimas impedir que se imponga una dictadura global, adornada con el nombre de Nuevo Orden Mundial.
También me alucina ver cómo aquellos que conocieron la dictadura franquista y lucharon por las libertades democráticas se dejan imponer, sin rechistar, una dictadura aún más férrea.
En mi juventud, pasé 10 años en busca y captura, clasificado como rebelde o insumiso por negarme a hacer el servicio militar. Comparado con la posibilidad de 3 años de cárcel de entonces, un cierto grado de rebeldía en la actualidad solo supondría una sanción administrativa.

Aunque me estoy dando un descanso y desconectando un poco, seguiré dedicando unas horas cada semana, desde alguna playa del Caribe, a la difusión de la lista mundial de MedicosPorLaVerdad.com y a colaborar con otras plataformas como el Freedom Portal de ThriveOn.

Ahora me encuentro en un pequeño paraiso, en una zona del Caribe donde el 90% de la gente camina sin mascarilla por la calle, pero quiero enviar mis mejores deseos a quienes sois conscientes de lo que está pasando y no podeis permitiros el lujo de salir de esta encerrona y viajar a otro país para respirar durante un tiempo aire limpio sin filtros ni cuarentenas.

Ánimo y mucha paciencia… ya que hacia el 2022-23 habrá un lento despertar y en el 2024-25, el despertar será muy generalizdo. Muchos tendrán que responder ante los tribunales, en especial quienes participaron activamente desde una posición de poder, como el capo Bill Gates, a quien quizás le caigan 20 años de cárcel.

Aunque quizás sería bueno perdonar toda esta locura, y a sus ejecutores, y poner toda la atención en aportar orden a la estructura social del renaciente Nuevo Mundo.

Para una comprensión más amplia de esta crisis, he publicado un amplio artículo en
MedicosPorLaVerdad.com/hipnosis/

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